En Argentina los días más largos y calurosos empiezan a asomarse… ¿y qué mejor que celebrar al aire libre? Si tu boda es en esta época y van a festejarla en exteriores, debés tener en cuenta algunas recomendaciones para tener todo planificado con anticipación (y estar preparado para cualquier imprevisto)

 

Fuente: Cedar & Pines.

 

Argentina y su clima cambiante

El clima es impredecible: el pronóstico puede cambiar de un día para el otro, más aún en los meses primaverales. Según el Servicio Meteorológico Nacional, octubre y noviembre tienen mayor probabilidad de tormentas de tarde en la región pampeana , mientras que el verano tiene la mayor probabilidad de calor extremo. El otoño, en cambio, tiene el clima más estable del año para Buenos Aires y alrededores. Durante el invierno, tendrás que tener en cuenta que, además del frío, los días son más cortos y el atardecer suele ubicarse entre las 5 y las 6 de la tarde.

 

Es recomendable chequear el pronóstico de lluvia de una a dos semanas antes de la fecha: así, si la probabilidad de lluvia es alta, podrás tener tiempo para pensar en un plan B (alquilar una carpa, tener paraguas para los invitados o, en caso de ser posible, hacer el festejo bajo techo)

 

La climatización sí importa

Invitados con frío o calor no disfrutan al 100% la fiesta: más aún si son adultos mayores. Por eso, climatizar correctamente el espacio exterior es un must en tu fiesta al aire libre para asegurar la comodidad de todos.

 

Si hace calor, podés optar por dos opciones: ventiladores industriales que mantienen el aire en movimiento, ideales para zonas semicubiertas; o brumizadores, con sistemas que generan una neblina que reduce la temperatura del lugar donde estén ubicados. En cambio, si en tu boda hace frío, podés conseguir calefactores a gas o infrarrojos: estos últimos son silenciosos y no emiten ningún tipo de olor.

 

En VOW diseñamos mantas de plush personalizadas, ideales para tu boda al aire libre.

 

La luz natural… ¿es toda la luz de tu evento?

El atractivo principal de los casamientos al aire libre es, claramente, el sol: cualquier iluminación artificial es prácticamente irrelevante si la boda es de día. Sin embargo, si tu evento empieza de día y termina de noche, hay que tener en cuenta ambas etapas de iluminación.

 

Podés incluir detalles decorativos que acompañen la estética de tu boda, como guirnaldas o luces sobre los árboles. Estas decoraciones acompañarán cálidamente la transición del día a la noche y, así, el espacio no quedará “apagado”. Para que esto sea efectivo, la iluminación debe encenderse gradualmente y reforzar zonas de circulación, mesas y pista.

 

¿Cómo suena tu celebración al aire libre?

Los espacios abiertos son el entorno más desafiante para el sonido y la música. Las distancias y el viento pueden complicar la acústica del lugar. Por eso, es importante que, en primer lugar, dimensionen correctamente el lugar para aplicar un sistema de sonido ideal para el espacio del evento.

 

A nivel técnico, sin superficies que reflejen el sonido, la música pierde cuerpo y alcance. Por eso, es importante que el DJ o la empresa de sonido visite el lugar antes del evento para evaluar luz, viento y distribución del espacio. Así, sabrán qué potencia y cuántos puntos de sonido necesitará tu fiesta para ser acústicamente perfecta.

 

Los abanicos personalizados también son un elemento de moda en las bodas al aire libre.

Planificar un casamiento al aire libre es diseñar una experiencia que se sienta cuidada en cada detalle: clima, sonido, luz, circulación, estética. Cuando esos elementos están resueltos, los invitados pueden disfrutar sin interrupciones y el evento fluye con naturalidad.

 

En ese mismo espíritu de hospitalidad, los productos personalizados de VOW se convierten en el complemento perfecto. No son “souvenirs”: son piezas que acompañan la identidad del evento, que se usan durante la fiesta y que siguen viviendo después.